Persona
Cuando una persona llega a conocer a otra las cosas no son tan simples como preguntar el nombre, preguntar la edad y dar por hecho que ya somos conocidos. A veces llevamos el peso de mundos enteros, recuerdos que nos valen en peso, en carácter, en como reaccionamos ante diversas cosas, en si conocer a alguien es encontrar la forma de que dos mundos completamente diferentes encuentren la manera de amoldarse juntos para de alguna manera llevar “La fiesta en paz”. Sea a edad que sea de alguna manera todos buscamos manera de coincidir y encontrar balance con todas las personas a nuestro alrededor. Llámese química, llámese gustos en común, llámese como deba de llamarse, a su manera convivir con otras personas es buscar de alguna manera en alguien más lo que somos, un reflejo de lo que creemos ser lo que sentimos que nos falta.
Sin embargo de alguna manera, sea por la razón que sea todos nacimos ya con alguien en quien apoyarnos. La búsqueda continua para sentirnos llenos, para sentir que somos necesarios para completar algo más grande que nuestra mínima existencia, viene ya con una aporte: familia.
De alguna manera gracias a lo que se deba nacimos con una familia. Una familia no significa siempre lazos de sangre, lazos aparte de un nombre, un apellido, un conjunto de personas que siempre te apoyan es familia.
Mi familia viene en diferentes formas. Lo conseguí cuando nací, cuando fui a la escuela, cuando fui a diferentes lugares y nos encontramos porque mi familia es grande en algún lugar del mundo.
Lo bonito es que tienen envolturas diferentes pero en esencia es lo mismo.
Que lastima que se nos acaba el tiempo.
Tiempo…
Lo gracioso de ver como el tiempo se pasa en conjunto es en casa de mi Abuela.
En casa de mi abuela José, yo creo que todos los cuartos, el jardín, cada uno de mis tíos puede contarme una historia diferente con diferentes perspectivas de todos esos días que yo viví con ellos. Los años que pase en casa de mi abuela José se deberían de poder medir en cuartos y cosas. Desde las primeras teles y las primeras camas que conocí en casa de mi abuela en donde tenía sus colchas color vino con pequeños caracolitos blanco, hasta ver Nickelodeon y Cartoon Network en su tele. De lo que más me acurdo es del piso de madera que consistía básicamente en muchos pedazos de madera formados de cuatro en cuarto haciendo cuadros horizontales y verticales que cuando estábamos más chiquitos nos gustaba levantar para rasarle a la tierra de abajo.
Me acuerdo de construir con Mari Fer nuestros fuertes de sillas de plástico blancas con maracas de Corona o alguna otra cervecería. Me acuerdo de prender la manguera, de las hormigas en el jardín haciendo sus agujeros en nuestra cancha de fútbol, como me acuerdo de las carnes asadas que nos tocaban y cuando jugábamos futbol que siempre quería ser portera y me llevaba los buenos madrazos en las manos aunque usara los guantes de mi hermano.
Hoy en la cena de fin de año viendo como jugaban las niñas en casa de mi abuela Bertha me pregunto cuántas generaciones vamos en esta casa usando la alacena como cuartel secreto, o cuantos bailamos para los adultos en Año nuevo o Navidad para entretenerlos.
Los viajes que sacamos todos a tantos lugares que de alguna manera hicimos que nuestros mundos tuvieran balance sin siquiera saber cómo yo me iba a ver, o como iba a ser cuando creciera, que carácter iba a tener o como me iba a comportar…
A fin de cuentas cuando crecí a la gente que pude cercar a mí para ver como convivíamos como completarnos sigue aquí, espero que el año pinte igual de bien que los pasados en cuanto a la gente que tengo alrededor…
Agradeciendo…
Gracias a toda esa gente sea de donde sé que la conocí, bajo la circunstancia que fuera que de alguna manera a mi mundito y a mi existencia le permitió ser parte de algo más grande que un yo. Se agradece ser parte de mi mundo, en el momento en el que fuera y aportando lo que me faltaba.
Empiecen el año bien, borrón y cuenta nueva, les deseo que conozcan a toda esa gente que formara parte de su mundo en el momento necesario, y si no, no olviden darle la importancia a la gente que ya tienen alrededor, porque como empiezan años nuevos, también empiezan las despedidas, el tiempo que teníamos con alguien desde el momento que la conocimos estamos destinados año con año a despedirnos, a veces la despedida ya era algo que se veía, a veces nos agarra de sorpresa, si se tiene un año con 365 días nuevos a veces hay que darle buen uso.
