Las cosas más simples, a veces te hacen el día.
-“¿Qué haces?”-
-“Veo tele”-
-“¿Qué vez?”-
-“Una película”-
-“¿Cuál?”-
-“No sé cómo se llama”-
-“Préstame el control y te digo”-
-“No, no le piques a nada”-
-“Solo quiero saber cómo se llama”-
Silencios, de esas veces que me quería reír y a la vez ponerme enfrente de la televisión hasta que soltara el control.
Me acostaba en su cama a ver la película.
-“Y como te fue hoy..”-
Y entonces platicábamos.
Papá, a veces desearía que todo fuera más simple de nuevo.
.-
-“No manches wey, te tengo que contar lo que me paso hoy”-
-“¡Lupita! ¡Jorge!”- Ella nos gritaba desde la cocina. Toda la casa huele a comida, a veces me imaginaba que había de comer, y a veces si le atinaba.
Siempre se escuchaba el ruido del extractor de fondo. Siempre se escuchaba el ruido del microondas, y de los trastes.
-“La señora ya los está esperando”-
-“Si, ya vamos..”- Y entonces me metía a su cuarto a seguir escuchando. –“¿Y que hiciste después?”-
-“Pues no manches wey, ya no sabía que…”-
Me gustaba saber cuando ya estabas en la casa, gritando como siempre “Oi! Oi!”
Puki, el día de hoy estábamos en la playa sentadas comiendo papas, y más porquerías que compre. Me estaba acordando de ti tanto, les contaba de las aventuras de Europa, de los bares, de Zúrich, ¿te acuerdas de cómo te enojaste? Ahorita ya es gracioso. Haces falta.
.-
-“Vamos al cine”-
-“Pero tú tienes cosas que hacer”-
-“Las paso para luego”-
-“No, además yo tengo que ir a recoger con Betty…”-
-“Ándale, mira vamos por unas quesadillas, como las del otro día, unos Martini y luego nos vamos al cine, compro los boletos en línea”-
-“Pero no me lleves a ver una de esas jaladas que te gustan”-
-“Como ¿te acuerdas de esa vez que te llevamos a ver Inception? y estabas preguntándome cada dos segundos de que era cada cosa…”-
-“Es que yo no le entiendo a sus jaladas”-
Son esas cosas Lola, las cosas más simples que a veces uno extraña.
.-
Los días son raros, a veces sale el sol en la mañana, y cuando me pongo mi falda, para salir a acostarme a la playa, salgo y lo primero que me llega es un montón de aire frio, las nubes empiezan a salir, a veces siento que es predisposición del clima conmigo.
Dentro de las curiosidades de la vida el otro día un Homeless llego en la noche a buscar las colillas de la escuela. Casi todos hacen eso. Abren la tapa del bote de los cigarros, agarran alguna de las cajetillas que ya están vacías, después tiran todo el contenido del bote en el piso y sacan las que todavía tiene algo.
Después de estar en los botes, se acerco a donde estábamos nosotros.
Nos conto que un a un Pato lo habían corrido de su casa, y hablaba de que el pato seguro tenia frio y lo adopto. Nos hablo de tantas cosas tan rápido (…y sobre todo porque era de un pato…) que me perdí.
Lo increíble es que de la nada saco una bolsa de papel, y la abrió para sacar al pato, vivo…
-“¿Nadie lo quiere adoptar?”-
Los cuatro nos quedamos con cara de… WHAT?
Al final nos pregunto si no teníamos un cigarro que le regaláramos.
.-
Estábamos hoy en el café, hablando de las rarezas de Vancouver, cuando un chavo se estampo de la nada contra el vidrio del Tim Horton’s. Empezó a hacernos señales, a mover la boca muy rápido (¿Me pregunto si de verdad estaría diciendo algo? Dice Karina) Luego se fue riéndose.
Vancouver es un lugar más de este mundo, con gente rara como de cualquier parte. O eso queremos creer.