Just like
you Imagined.
De Marzo a
Octubre el tiempo vuela. No sé si dentro de mi mundo es donde vuela o si en
general este año el mundo decidió girar más rápido a mi favor, para terminar un
año que misteriosamente ahora no quiero que acabe.
Recuerdo
que cuando llegue para comenzar Foundations, fuera de todo lo que paso y no
paso el año se me hizo eterno. Los días transitaron tan lentos como les fue
posible, y ni hablar de los últimos días de diciembre en Vancouver esperando el
pasaporte… parecían correr las horas como si fueran meses completos.
En Toluca ya
en diciembre el gusto me duro un día, y los viajes en carretera que normalmente
se me hacían eternos se pasaron tan rápido como los árboles que se desvanecen
vistos desde el auto a cien kilómetros por hora en la carretera ( Yo siempre me
siento en el asiento del lado derecho, atrás de mi mama, normalmente con la
ventana baja) y en Toluca este Marzo los días volvían a la velocidad normal, ni
demasiado lentos ni demasiado largos, me dejo ese pequeño vacío para añorar
algo este diciembre.
Los días
como reporto desde un principio no varían demasiado. Varían en que el sol y la
lluvia a veces cambian de turnos, misteriosamente la época que el año pasado
hacia que nos callera el cielo no llego. Llovió lluvias pequeñas, más mañaneras
que diluvios.
Al
departamento en el que vivo le da por absorber todo el calor del sol. El sol
siempre se pone del lado del balcón, dependiendo a las épocas del año me ha
tocado verlo ponerse detrás de los edificios en donde se pierde de viste, detrás
de las montañas donde sí puedo seguir su recorrido, a veces le da por irse sin avisarme,
lo único que deja cuando me pierdo en mi computadora son pequeños rastros de
luz naranja que se deslizan por mi pared, pero cuando estoy ocupada me olvido
que en verdad es algo que debería apreciar un poco más. Me gustan las puestas
de sol, honestamente los colores con los que tiñe el cielo, y me gusta que deja
de deslumbrar lo suficiente para poder ver la esfera luminosa que es el sol.
En el desvarío
del día, recuerdo que de pequeña en la feria del libro me compraron un libro
que tenía historias mitológicas y una de ellas era justamente la historia de
Heliotropo y el dios Helio. La historia relata el amor inalcanzable de una
ninfa que quedó prendada de Helios. Todos los días lo observaba recorrer los
cielos en su carruaje. Helios jamás se dio cuenta de la existencia de ella,
pero sin ganas de mentir (porque en realidad hace años que no la releo) alguien
de los dioses mitológicos, apiadándose de ella la convirtió en una flor. Según cuenta
el mito a esa flor hoy en día la llamamos Girasol (Heliotropo). Una flor que a
su manera supongo simboliza el amor ciego que le profesaba a alguien que no la
notaba.
Curiosamente
mientras escribía sobre esto en el itunes se reproduce una canción que habla de
algo similar.
The Way Out
is Throught.
Cuando yo
era pequeña me acuerdo que en Cartoon Network, Nickelodeon, y Fox Kids pasaban
las mejores series. A veces los fines de semana incluso Golden pasaba buenas
series (o repetidas veces las películas de Dragon Ball y Miyazaki) . Si bien el
canal cinco a veces tenía Dragon Ball, o Pokemon odiaba, el orden aleatorio que
le daban a las series en donde ninguna vez podías ver la serie completa de
principio a fin porque los episodios terminaban mezclados.
Todo empezó
con cosas como Scooby Doo, “Fantasías animadas de ayer y hoy”, Las tres
Mellizas, Bugs Bunny y el Pato lucas, el Laboratorio de Dexter, más lejano aun
Heidi o Candy Candy, , tal vez en realidad no recuerdo bien en que momento,
pero yo si sabía que el gusto iba más allá de ser solo eso… “un gusto”.
A mí de
chiquita me decían Lupita Dolores. Cuando estaba en primaria frecuentaba bastante
la enfermería. Y es que en realidad si podía evitar perderme las caricaturas de
en la mañana (El Cachorro Scooby Doo que eran cuatro episodios seguidos desde
las seis de la mañana, Dragon Ball a las doce por el canal cinco, y la bruja
aburrida en Cartoon Network) evitando ir a la escuela, mejor. A veces si me
regresaban, me hicieron estudios por los dolores de cabeza (“Tal vez la niña
necesita Lentes…” decía Lola) Total que como fuera no siempre me Salía con la mía.
Después de
eso Los bloques de Toonami a media noche me complicaban bastante, yo creo que
por eso nació mi insomnio (que gracias a la escuela ya no padezco). Para poder
ver caricaturas como Gundam Wing o InuYasha, en vez de apagar la tele cuando me
decían le bajaba todo el brillo con el control para que pareciera apagada (La
luz se filtraba a veces al cuarto de mis papas y el sonido de la tele al
encender me complicaba mi estrategia para salir con mis ositos en pijama
arrastrando mis cobijas a ver tele… Y ni que decir de mi puerta rechinando en
la casa de Providencia) Mas si le bajaba el brillo y luego solo lo subía no tenía
por qué preocuparme de que brillara demasiado, incluso llegue a poner los cojines
de la Sala de tele en la parte baja de la puerta. A veces si se despertaba papá,
y me decía con su mejor cara de adormilado y los ojos chiquitos por ser
deslumbrado desde el marco de la puerta de su cuarto “Que andas haciendo? Ya
vete a dormir”
Incluso las
restricciones en el Sky me complicaban la existencia. Series de Locomotion como
Nightwalker (de vampiros similares a los de Anne Rice cuando aún era buena…)
Boogie Pop Phantom, Aeon Flux (que yo creo solo aumento mi amor por el
surrealismo desde las historias hasta el diseño de los personajes) y Cowboy
Bebop las bloqueaban por contenido “inapropiado para menores de dieciocho años”,
como lo señalaba una pequeña “r” dentro de un pequeño pentágono. Los únicos días
que podía ver estas series era cuando mi papá veía alguna película bloqueada y
descubrimos que si después de eso le cambiábamos a otra con la misma clasificación
en otro canal se seguía viendo. Normalmente eso pasaba en sus salidas los
viernes al cine. Entonces mi hermano y yo con botes de palomitas y leche con
chocolate nos sentábamos en sus colchas grises a verlas. Llegamos incluso a
aprendernos el código para desbloquear la restricción, aunque a veces Puki se sentía
mal y le daba por delatarnos.
Incluso
recuerdo que nosotros todavía viviendo en la casa vieja de Villas dos, (Con el teléfono
2322587 que dudo mucho siga siendo utilizado, en la casa 18 de la Familia
Ortiz) Nos fue difícil ver Pokemon por una circular que mandaron con el periódico
sobre el significado de “Pikachu”, es más para no mentir no sé si fue de la
privada, del periódico o simplemente una circular que de alguna manera llego a
Lola, pero recuerdo que nos sentamos en
su cuarto viejo, en donde estaba su sillón con un tapiz diferente al de ahora, y nos dijo que aparentemente Pokemon y la religión
no se llevaban, las series como Dragon Ball causaban epilepsia y niños saltando
de las azoteas.
Me acuerdo
que descubrimos Pokemon un día en las vacaciones de Verano, cuando íbamos todavía
a los bungalós Princess en Puerto Vallarta. De esos bonitos días de Verano con
las comidas en traje de baño y con las toallas para no mojar los colchones. Rrorro,
Paola y mi hermano.
Presiento
que comíamos tostadas de ceviche. (fue las mismas Vacaciones que el abuelo se pegó
con el fondo de la alberca y se abrió la frente, aunque quien sabe mi memoria
tiende a licuar juntas las fechas y tal vez pudieron ser vacaciones diferentes,
pero también me acuerdo que en los Bungalós Princess paso de todo, desde que mi
hermano y Ro se peleaban, como el día que le machucho el dedo y a Jorge se le cayó
la uña, o de la vez que la gente estaba esperando a que mi abuelo se lanzara
con la lanchita inflable del tobogán de agua)
También en
Guadalajara, acostados en la sala de televisión en cojines sobre la alfombra
(aunque a veces exentos mi hermano y Paola que nos apañaban los dos sillones, o
Ricardo y Luis Humberto si estaban ese día en casa de la abuela) Veíamos en Mtv
Beavis and Butthead, Daria, o Celebrity Death Match.
Santa Claus
que siempre era benevolente conmigo , además de todo también fomento traerme películas,
e incluso llego a regalarme el libro de Cartas de Sakura Card Captor (que nunca
me dejo leer el futuro como tanto se decía en la serie).
Las series
son innumerables, llegando a la secundaria y después de haber aprendido a usar bien
una computadora fue cuando descubrí miles y millones de series de cualquier tipo
para ver.
Más
chiquita yo llenaba continuamente libretas de dibujos e historias. Previamente había
considerado ser historiadora, pero después llego un tiempo en el que en vez de eso
pensaba en ser escritora, me encantan los libros, podría leer toda mi vida
(desde periódicos hasta revistas, libros de cualquier tipo de los estantes de
mis papás, Valerio Massimo fue de los primeros que robe de sus estantes, aunque
de chiquita recuerdo que me quitaron varias veces Alexandros, el hijo del sueño
porque no era apto para mi edad) Anne
Rice, Harris Thomas, creo más bien que fue en los libros de donde saque un poco
más mis gustos por las historias de asesinos, la historia, las historias de
terror como Edgar Allan Poe, Lovecraft, el Psicoanalista, la Sombra, Dexter,
aunque también de los libros de mi abuelita y sus estantes me enamoraron de
Isabel Allende, y sus mundos de intrigas o el libro del Inquisidor que me tope
de casualidad un día en su cuarto. Los libros que nos pedían en la escuela eran
los primeros que leía en verano, y la feria del libro era de mis días más
esperados del año en la escuela. Solo esperaba que llegara mi mama a
preguntarme que se me antojaba. Tal vez con los gustos me fui un poco al
extremo, pero siempre fue bueno todo lo que me dieron. Y con los libros lo que venía
de la par eran las historias ilustradas para niños.
Gracias a
eso después me vería en problemas en primaria y secundaria cuando supe mezclar
todos mis gustos en una sola cosa que era cuando me era imposible dejar de
pintar por todas mis libretas y dibujar, se notó más en la secundaria ya,
cuando en vez de escribir todos los apuntes de las materias que no me
interesaban (Casi todas las que no eran Literatura o Historia y peor aún con
las matemáticas). Entonces decidí que quería hacer comics.
Ahora bien
para no tener el cuento largo se me dio la oportunidad de pensar fuera de
Toluca. Una carrera que incluía todo esto, Animación.
Ya estando
inscrita en la Ibero hace no más de dos años mis papas me permitieron por un sueño
que se formó durante tanto tiempo, a base de mis gustos y a pesar de todos los
desmanes que hacía en México, seguir. Empezamos el curso de Animación Clásica
en Abril (Y digo empezamos porque fuimos todos los que me trajeron aquí). Muy a
mi pesar de tener que dejar México, henos aquí, a pesar de las desconfianzas
(bastante bien fundamentadas ha.) a pesar de todas las cosas que hice me dieron
una segunda oportunidad tan lejos de casa y ya unos meses dentro del curso
puedo decir que pese a las desveladas
pese todo (gatos incluidos en ese todo) estoy contenta. Muy contenta.
Me espera
la cena de Día de gracias, supongo que tengo que agradecer a todas las personas
que me apoyan hoy y siempre todo lo que me dieron, sea como sea no soy nadie
sin ustedes.
Desde las frías
tierras de Vancouver (que el Sol de verano ya casi no calientan) le mando
besos. Y me acuerdo de todos ustedes.
Luego les
cuento más, tengo todo aquí tan abandonado y tantas cosas que contar.
:)
es jugo :3 de arandano