viernes, 4 de octubre de 2013

Buen viaje Luisito.



Con mucha tristeza a pesar de que no me guste externarla empiezo a despedirme de ti.

No sabía cómo escribir esto, estuve mucho tiempo pensando que ponerte.

Ayer Lola me dijo que todavía te hablan y te cuentan cosas porque los doctores dicen que lo último que se pierde es eso, tu capacidad de oír. Yo honestamente no sé si sigues en algún lugar de tu cabecita o ya te fuiste de paseo. 

Curiosamente los médicos les comentaban ayer a los que estaban contigo que a veces a las personas les cuesta irse cuando sienten que aun tienen pendientes. Dice Lola que por fuera de los avances de la ciencia y todo a veces estas cosas pasan, entonces puede que tu estés esperando algo. Siento por lo que me cuentan que puede ser que estuvieras esperando a Pata y a Amalia.

Mira, te cuento, porque tiene mucho tiempo que no platicamos (Creo que desde la última vez que hablamos por Nextel antes de que yo fuera a México, que me dijiste que estabas desayunando con un "Paisano mío" ) Hace unos ayeres cuando se fue la Abuela me quede un poco sentida con la vida.

La cosa es esta: en todos los medios audio visuales que me han influenciados durante todos mis años de vida siempre ponen ese algo que trasciende por encima de vida, muerte, tiempo, espacio. ¿A que me refiero con esto? Que en una película cuando alguien se va te romantizan el momento. Ese momento en el que esa persona sigue aferrándose a la vida y se despide de sus seres queridos. Que en algún lugar de la casa se detiene un reloj, a la hora en la falleció, O que de repente se escucha una voz diciendo adiós. Honestamente con lo que estudio estoy plenamente consciente que todas estas cosas las hacen para poder dar a entender un punto en una película, recalcar algo que quieren dejar claro y a veces creo que aun sabiendo todo esto espero cositas así en la vida real, fuera de mi pantalla y mi película, y ¿Sabes? por mucho tiempo estuve sentida con la vida que nada "Místico" pasara cuando se fue la abuela a mi alrededor. No la escuche decirme adiós, o no sentí que me diera un beso. Me acuerdo que no la vi. Me hablo mi mama y me dijo que ya se había ido. Me paso lo mismo con Marianita, también solo me dijo Lola que ya no estaba y eso fue todo. Mi mundo no se detuvo, no la escuche pasar, en si no paso nada fuera de lo normal. En algún lugar de mi cabeza procese esa información y muy a mi pesar la vida continuo.

Entonces por algún lado debería de estar agradecida de poder de alguna forma decirte adiós pero es que la verdad no soy buena con las despedidas. 

La cosa con la muerte es que a veces es aunque esperada es algo repentino. Algo que pasa día a día y sin embargo nos llega de sorpresa.
Adiós es una palabra muy grande y tiene mucho peso.

Le pedí a una amiga que te escribiera de mi parte porque mi mama dice que ya no va a llegar si la mando desde Canadá.
Te pensé algo cortito y conciso como se que te gustaría, no como esto que la verdad no solo es para ti sino también para mí que traigo un revoltijo en la cabeza. 

Ahorita que te quiero escribir como que todas las ideas se me juntan en la cabeza, te quería contar que se me hacia curioso que ustedes conocieron al papa de Marianita cuando les diseño la escuela y de alguna forma me ganaste y tu vas a ver a Marianita antes que yo. 

Me imagino que tu ya has de sentirte mucho mejor.  
¿Sabes? Siempre me chocaba escuchar cuando las personas comentaban que ya te veían muy mal, pero esa es la cosa. En algún lugar de mi cabeza como le comentaba a una amiga lo que menos quería es que tú te fueras. Por un lado tenía yo la información de lo que les contaban a mis papas, fueran tus hijos, o mis tíos o los doctores. Por otro lado con todo y todo lo que te paso y tuviste que hacer y pasar y todas las vueltas que te diste al hospital seguías luchando día a día y a veces todos te veían sentirte tan mal, había días que te veían tan decaído y otros tan normal que no me gustaba que dijeran que tal vez ya era hora de que te fueras. Todavía la última vez que hable por Skype con mama me moleste un poco con ella porque dijo que ibas a estar mejor descansando. Y esa es la cosa, que tal vez las personas tenemos que aprender a decir adiós. Lo que pasa es que insisto, en este mundo en donde queremos a veces buscar sentirnos mejor los que nos quedamos, y quitarnos un poquito la soledad nos aferramos a que tú te quedes y además a que un Deus Ex va a salir de la nada y te ibas a mejorar, que en un mundo ideal así es como debió ser en primera, que no te enfermaras. Lo que pasa es que a veces lo que está fuera de nuestro control es difícil aceptar y de verdad quien iba a pensar que todo iba a pasar tan rápido.

Hay una tienda de Comics en la que a veces paro. Se llama Golden Age y esta abajo de un lugar de conciertos llamado the Commodore. Comparándola a las tiendas de este tipo en México es muy grande y tiene comics de todo tipo. Un día había un comic que te quería comprar pero no te lo compre. Trataba de un chavo que combatía el cáncer y era un súper héroe. La verdad no te lo compre porque no sabía si lo ibas a leer o te iba a interesar. 

Me estaba acordando que tu tampoco eres muy bueno con las despedidas. Me acuerdo mucho de cómo nos reímos cuando Pata nos contaba de la vez que la fuiste a dejar al aeropuerto. Es una de esas historias divertidas que me hacían reír mucho, como todas las que nos contaban del Luisito que yo no llegue a conocer. Mis amigos de Canadá y México también te conocen por lo que yo les contaba de ti, a veces sienten que las invento. Les conté de la vez que querías que siguiera siendo de noche para las vecinas que los llevaban a la escuela y les pusiste mole en las ventanas. Les conté del tupper del Palacio de Hierro en el escritorio como les conté de los balines y los chongos. Les conté del Luisito que no llegue a conocer, el Luisito que fue antes de que yo lo conociera.   
   
Yo se que te vamos a extrañar todos mucho. Tus muchachos te van a extrañar mucho igual que tus chicas. Mucho mas ellos que convivían contigo, y que te conocieron mucho más de lo que yo llegue a conocerte. Tus hermanos que estuvieron contigo desde siempre. Van a extrañarte todas las personas con las que conviviste. 

Después de pasar bastante tiempo pensando en estas y otras miles de cosas que te quería decir solo te puedo desear un excelente viaje, sea o no sea un cliché, efectivamente "Después de la tormenta viene la calma" y tú ya pasaste por toda la tormenta que aunque si todos estuvieron acompañándote ninguno podía ayudarte con tu carga. Ahora te toca la calma.
Te quiero y muchas gracias por todo. Lamento no poder estar allá para despedirnos como es debido.
Un beso enorme con mucho amor, deseándote un excelente viaje.